Son casi las doce. Debemos salir 12.30 y ya abordamos un enorme buque que parece un enorme pasillo de cine (pero con las butacas en el pasillo)...
Acabo de cambiar de asiento por uno en otro pasillo (donde aparte pusieron el aire acondicionado y me pusieron a pensar sobre la impertinencia de las bermudas elegidas).
Unos viejos toman cerveza con extraña elegancia unos asientos delante. Desde las ventanas cercanas se ve el horizonte.
12.30 zarpamos. Uno de los viejos, dominado por el sueño que el arrullo de la superficie del río le provee en su marcha dijo: "Ahora se notan las huellas de la noche": Absolute winner.
El video de seguridad del buque dijo: "bienvenidos al Silvia Ana" cuando nuestro supuesto buque era el Atlantic III. Algo me dice que equivocamos la fila y nadie nos lo hizo notar. La única diferencia sería que así tardaríamos tras horas en hacer un viaje de sólo una. Debería ir regulando el mate, por las dudas.
14:00 hs. Acabamos de salir de la terminal. El viaje era el correcto, pero el mate lo dejé porque la escritura, el mate y el vaivén del río no son amigos en mí. Salimos a las 14 (15 de acá) a una soleada y ardiente Colonia que a las pocas cuadras inicia el casco histórico con su original muralla de lo que fue un fuerte en la época de las invasiones.
Conviven casas con locales preparados para la afluencia turística. Intuyo una vida casi de juguete, por momentos aburrida en las callecitas altibajantes de piedra, con sus ínfimas veredas contra casas bajas de típico estilo portugués (grandes faroles, poca ventana, paredes de piedra). Es como la versión urbanizada de la Isla Martín García: El toque citadino se lo dan los autos estacionados en las callecitas y las grandes marcas siempre presentes.
El calor hace bajar la tasa de disfrute un 45% como mínimo. Se hace necesario dejar de caminar al sol y hallar lugar para comer, para beber, para respirar...
18:15 hs. Última parada antes del retorno. Ésta es en la playa de piedra del casco antiguo (al que accedemos por ¿tercera vez?) Las anteriores paradas fueron en el muella de Yates (donde almorza
